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Siempre podemos encontrar algo de lo que estar agradecidas

Cómo las emociones pueden afectar nuestro día a día.

Estos días estoy leyendo un libro sobre física cuántica y el poder de la mente, y de las emociones que se generan o que generamos en nuestro cuerpo.

El autor es  Joe Dispenza, bioquímico y neurocientífico, uno de los autores del documental: Y tú, ¿Qué sabes?

El libro se titula: Sobrenatural: Gente corriente haciendo cosas extraordinarias.

Explica de manera científica y también de una forma muy sencilla y clara como realmente nuestros pensamientos y nuestras emociones afectan directamente a nuestro cuerpo, y estos alteran nuestro día a día.

De tal manera, resulta que emociones como el amor, la dicha, la gratitud, la inspiración, la compasión y la libertad pueden estimular nuevos genes capaces de crear proteínas sanas que influyen en la estructura y el funcionamiento de nuestro cuerpo.

Y de la misma manera, cuando experimentamos resentimiento, impaciencia, frustración, rabia y odio, estos mismos estados nos provocan una reacción de estrés.  Esto lleva a nuestro corazón a latir de manera incoherente y desordenada.

Se puede devolver la armonía al cuerpo y a la mente a través del pensamiento, creando emociones elevadas, como lo son la alegría, el amor y la gratitud. ¿De qué manera? Os preguntareis.

Cómo devolver la armonía al cuerpo.

En el libro explica que en el mismo instante en que piensas o recuerdas algo, se origina una reacción bioquímica en el cerebro. Estas reacciones lo llevan a liberar ciertas señales químicas. De este modo, los pensamientos se convierten en mensajeros químicos, que se reflejan en el cuerpo en forma de sensaciones.

De tal manera, entrar en un estado superior de alegría, amor, inspiración o gratitud  puede provocar cambios epigenéticos significativos en tu salud y en tu cuerpo.

Enseñando al cuerpo a confiar en el futuro y vivir en la alegría, creamos nuevas conexiones. Y la idea es hacerlo de 5 a 10 min todos los días.

¿En que se traduce esto? Mejor salud, más capacidad, mayor tranquilidad, más confianza en todo lo que está sucediendo.

No quiero ser tan Naif de pensar que, con cinco minutos al día de buenos pensamientos, todos mis problemas van a desaparecer.  O que mi vida se va a transformar en la mejor vida del mundo.  Espero y deseo que ninguno de vosotros lo crea.

De la misma manera, no voy a perder la oportunidad de comprobar si esto es cierto. Que, si me propongo todos los días acordarme de aquellas cosas maravillosas que suceden en mi vida, de agradecer todo lo bueno que me pasa en el día a día, e incluso agradecer lo no tan bueno. (Porque ¿quién sabe a dónde me llevará esto que estoy viviendo?) Tal vez mi vida tendrá un poquito más de luz y un poquito más de brillo. Y bastante más energía que vibra en una frecuencia donde yo cada día me siento más cómoda.

Probarlo, y luego me contáis si algo se ha transformado.

Os paso un vídeo de las meditaciones que aparecen en el libro. Yo me la pongo por las noches antes de ir a dormir.

Pulsa aquí para ver el vídeo.

 

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